Dietas, dietas, dietas…
¿Quién no ha hecho una dieta? ¿Quién no conoce a alguien que haya hecho una dieta maravillosa y que ahora esté divina? Probablemente todos, pero, ¿quién sabe a ciencia cierta qué es una dieta? Probablemente, poca gente.
Pues bien, empezaré por ahí. ¿Qué es una dieta? Siendo puristas una dieta se podría definir como “la cantidad de alimentos que han de aportarse diariamente para conseguir un estado nutricional óptimo, asegurando una buena salud individual”. De dicha definición se introducen dos nuevos conceptos : “alimentación” y “nutrición” , considerándose la alimentación como la forma y manera de proporcionar al organismo los materiales que le son imprescindibles para ejercer todas sus funciones , y nutrición como el conjunto de procesos encargados de recibir, transformar y utilizar las sustancias químicas contenidas en los alimentos, necesarias para mantener la vida.
Visto esto, se pone de manifiesto la importancia de la dieta: imprescindible para el crecimiento y el desarrollo físico, la reproducción y la vida sin enfermedad.
Parece una cosa seria, ¿verdad? Pues así es. Realizar una dieta no debe tomarse a la ligera y mucho menos realizarse de cualquier manera. Para empezar, la dieta debe ser prescrita por un profesional (médico o nutricionista) que después de una historia clínica adecuada, y una valoración individual, habrá de ser quien determine los requerimientos de esa persona con arreglo a sus características personales y actividad física. La dieta deberá ser controlada en el tiempo y habrán de valorarse los cambios que va generando en el individuo.
Dado el carácter tan particular de la introducción de una dieta, se deduce que no todas las dietas son idóneas para todos los individuos, pues las características propias de cada uno hacen que una dieta prescrita a un paciente, pueda no ser adecuada para otro.
Si en algún momento determinado de nuestra vida, por salud o por motivos estéticos, necesitamos de la realización de una dieta, la actitud correcta es ponernos en manos de un profesional que nos indicará las medidas más adecuadas para nuestras necesidades y realizará un seguimiento adecuado de nuestra evolución hasta la resolución de nuestro caso. De este modo, desechar los “cantos de siena” provenientes de las dietas milagro que prometen resultados magníficos en breve periodo de tiempo, pero que se alejan de los objetivos de los que antes hablamos : alimentación y nutrición.
Dr. Vicente Villena Masegosa
Celulitis, es posible combatirla
Pasa el verano, llega el otoño, después el invierno… En este período no debemos dejar de cuidarnos. Llega el pantalón largo, las medias tupidas, las botas altas. En las estaciones de más frío no todo se ve, pero si no nos cuidamos, llegará el verano y querremos estar contentas con nosotras mismas y con todo lo que sí se verá entonces.
Los cuidados que tomemos ahora se proyectarán después. Y no sólo hablamos de belleza sino lo que es más importante: hablamos de salud.
Problemas de circulación, acumulación de grasas, problemas hormonales, el estrés, el sedentarismo, la postura y la herencia, entre otros son las causas más frecuentes de la no deseada celulitis.
Una dieta equilibrada y sana, el consumo mínimo de dos litros de agua diarios y el ejercicio físico paliarán sobremanera los problemas de circulación o la acumulación de grasas.
La celulitis es una alteración notable y visible del tejido celular subcutáneo, esto se refleja en la piel y puede afectar a la mujer tanto física como psicológicamente.
Es durante la adolescencia y con el primer ciclo menstrual, cuando aumentan los estrógenos (hormona femenina), lo que facilita la acumulación de depósitos grasos y la retención de líquidos y con todo ello la aparición de la celulitis. El embarazo y la menopausia también son períodos que producen alteraciones hormonales.
El centro de la diana para la celulitis suele ser el área de los glúteos y las nalgas.
¿Cómo podemos disminuir la celulitis, además de llevar una dieta equilibrada y realizar ejercicio físico frecuente?
Podemos conseguir una importante mejora con un tratamiento de mesoterapia. Mediante este tratamiento, se inyectan sustancias lipolíticas y vetónicas en la zona a tratar. Las primeras destruyen la grasa y las segundas favorecen la circulación
La frecuencia con la que comenzaremos el tratamiento será semanal pudiendo pausarlas después a una frecuencia de cada dos o tres semanas. Tras completar el tratamiento, las sesiones de recuerdo pueden establecerse cada dos o tres meses.
¿Viviremos más de 100 años?
Vivir eternamente siempre ha sido el sueño de la humanidad. Aunque de momento no podemos conseguirlo, sabemos que cada vez la esperanza de vida de la población es mayor, incluso se estima que en los próximos 40 años la esperanza de vida de los españoles aumentará en 6 años.
Salud, nutrición y ejercicio son claves para tener una vida larga y saludable, pero hay que tener en cuenta la carga genética, que también afecta a la longevidad.
Según un estudio de Cynthia Kenyon, candidata al Premio Nobel, existe un pequeño gusano, el C Elegans, en el que se han experimentado alteraciones genéticas que han permitido alargar su vida. Estos estudios serían aplicables a los humanos, ya que algunas variantes del ADN de esta proteína que activa la longevidad de los C Elegans han sido encontradas en los humanos. El equipo de Kenyon está buscando aislar las moléculas que pueden despertar esta proteína para que en un futuro podamos prolongar nuestras vidas con un fármaco.
Pero la mejor forma de mantener una vida larga es haciendo ejercicio, como nos demuestra la atleta canadiense Olga Kotelko, de 91 años, que a su edad sigue batiendo récords mundiales en su categoría de edad. Según algunos profesionales, a partir de los 75 años es posible mantenerse en forma, aunque es recomendable, después de esta edad, seguir haciendo ejercicio de forma moderada, ya que esto ayuda a la resistencia cardíaca.
Así y todo, de entre todas las investigaciones realizadas, la única que está demostrada que alarga la vida es la restricción calórica. Esto se consigue, en definitiva, con una dieta saludable y haciendo ejercicio.
Qué es la abdominoplastia?
Entre muchas de las pacientes que acuden a nuestra consulta existen numerosas dudas y confusiones entre los términos de lipoescultura y abdominoplastia.
La lipoescultura, conocida comúnmente como liposucción, no es un tratamiento de la obesidad, sino que está destinada a corregir aquellas regiones corporales en las cuales persisten acúmulos grasos habitualmente rebeldes a los regímenes dietéticos, frente a la abdominoplastia, operación con la que eliminamos el exceso de piel y grasa de la pared abdominal y también mejoramos la flaccidez de la musculatura abdominal.
Con la abdominoplastia conseguimos reducir el aspecto abombado del abdomen mejorando su aspecto.
Es una operación quirúrgica recomendada normalmente para pacientes que presenten un descolgamiento abdominal, habitualmente ocasionado por una gran pérdida de peso. Un ejemplo podrían ser las mujeres que han tenido más de un embarazo.
Por eso, y en estos casos, recomendamos esta operación a mujeres que hayan decidido no tener más hijos, ya que un nuevo embarazo podría producir un nuevos descolgamientos.
Esta intervención se suele realizar con anestesia general, salvo en algunos casos de pequeñas abdominoplastias que se puede emplear anestesia local.
Después de la intervención el paciente llevará un vendaje que se sustituirá por una faja especial y un tiempo de recuperación que puede variar en cada caso.
las cicatrices son inevitables las cicatrices alrededor del ombligo y en el abdomen inferior pero irán mejorando con el transcurso del tiempo y desapareciendo, quedando unas marcas muy finas y casi imperceptibles.
La abdominoplastia proporciona resultados excelentes en pacientes cuyos músculos abdominales están debilitados y poseen un exceso de piel y grasa. En la mayoría de los casos los resultados son definitivos, siempre y cuando se acompañe de una dieta equilibrada y ejercicio periódico.
Blefaroplastia, rejuvenece tu mirada
¿Un rostro luminoso y saludable? Para conseguirlo debemos prestar especial atención a una de sus zonas más frágiles de nuestro rostro: el contorno de los ojos. La piel es, alrededor de los ojos, muy sensible, fina y delicada, por lo que para combatir las imperfecciones que el paso del tiempo, el estrés, la gesticulación y la propia genética generan: ojeras, bolsas, arrugas… se requiere de cuidados específicos y concretos.
El descolgamiento de la piel en los párpados superiores y la aparición de “bolsas” en los inferiores, envejecen de forma extrema nuestro rostro, dándole incluso un aspecto enfermizo y con aspecto de más edad.
La blefaroplastia es la intervención destinada a corregir este problema, y gracias a ella se consiguen magníficos resultados, aportando al rostro un aspecto rejuvenecido y muy descansado.
La mirada es muy importante en la expresión de las personas, habla de nosotros, de nuestra actitud, de nuestro estado de ánimo… Por eso es tan importante cuidar esta parte de nuestra cuerpo.
Por otra parte la aplicación de cosméticos adecuados, debemos evitar los excesos e intentar descansar correctamente para mitigar la aparición de bolsas y ojeras.
No hay que olvidar que las agresiones medioambientales y el actual ritmo de vida acentúan también las arrugas de expresión, así como el tabaco.
La intervención suele durar entre una y dos horas. Si se van a realizar los cuatro párpados, generalmente se empieza por los superiores. Las incisiones se colocan en las líneas naturales de los párpados superiores y justo debajo de las pestañas en los inferiores. A través de estas incisiones se corrige el exceso de piel, músculo o grasa. Las incisiones se cierran con suturas muy finas. En otros casos, en pacientes jóvenes en los que sólo hay exceso de grasa, se puede realizar una blefaroplastia transconjuntival de los párpados inferiores; la incisión se coloca en el interior del párpado inferior no dejando cicatriz visible.
Todo el mundo teme con la llegada del verano la aparición del sudor con sus respectivas señas de identidad- mal olor, cercos en la ropa, manchas… por ello he decidido dedicar mi blog esta semana a hablar sobre un tratamiento que puede dar solución a este problema que sufren muchas personas. Espero que os guste.
El cuerpo regula su propia temperatura interna a través de la sudoración. Sin embargo, en algunas personas el organismo produce mucha más transpiración de la que necesita. Esta afección se conoce como hiperhidrosis. El tratamiento para esta afección se implementa en forma efectiva con inyecciones de BOTOX®, las cuales pueden disminuir los problemas de sudoración excesiva. Si bien se desconoce la causa exacta de la hiperhidrosis, BOTOX® proporciona una solución segura para un problema que ocasiona incomodidad y, muchas veces, vergüenza.
¿Cómo se trata la hiperhidrosis (sudoración excesiva) con BOTOX®?
El BOTOX® trata la hiperhidrosis de un modo similar al que se utiliza para suavizar las líneas finas y las arrugas del rostro. El BOTOX® actúa como un inhibidor, bloqueando las señales químicas que transmiten los nervios que controlan la sudoración. La sudoración se interrumpe porque las glándulas sudoríparas no pueden recibir las señales enviadas por los nervios. Gracias a su efectividad para inhibir las señales neurales, se ha comprobado que BOTOX® es un medio eficaz para eliminar los problemas de sudoración excesiva.
Candidatos para el tratamiento con BOTOX® para la hiperhidrosis
Los candidatos para el tratamiento con BOTOX® para la hiperhidrosis son las personas que padecen sudoración excesiva en los pies, las palmas de las manos o las axilas, lo cual tiene un impacto en su calidad de vida. Estas personas deben encontrarse saludables a nivel físico y mental, y tener expectativas realistas con respecto a los resultados del tratamiento.
Qué esperar después del tratamiento con BOTOX® para la sudoración en las axilas
Los tratamientos con BOTOX® para la hiperhidrosis tardan de 10 a 20 minutos y pueden realizarse en el consultorio del médico. Se pueden retomar las actividades diarias inmediatamente después del tratamiento (aunque debe evitarse el ejercicio intenso por unas horas). Varias semanas después de la aplicación de las inyecciones de BOTOX®, se experimentará una notable disminución en la sudoración de las axilas.
Riesgos y beneficios del tratamiento con BOTOX® para los problemas de sudoración
El mayor beneficio del tratamiento con BOTOX® para la hiperhidrosis es el alivio de los problemas de sudoración excesiva.
Los riesgos que implica el uso del BOTOX® para tratar los problemas de sudoración excesiva son mínimos pero reales. Todo tratamiento implica la posibilidad de que se produzcan complicaciones, y el tratamiento con BOTOX® no está exento de ello. Sin embargo, para la mayoría de las personas, los efectos secundarios son tolerables o inexistentes.
Los resultados de las inyecciones de BOTOX® son temporales, con una duración media de 7 meses, por lo tanto, es necesario repetir los tratamientos para mantener los resultados.
11 CLAVES PARA MANTENER UNA VIDA LLENA DE ENERGÍA
1- TOMAR HIERRO Y PROTEÍNAS
Olvidemos el tópico de que no hay que comer entre comidas: es importante tomar algo como mucho cada cuatro horas, incluso a media mañana y a media tarde, si hace falta. Hay que tener muy en cuenta que debemos incluir hierro y proteínas en nuestra dieta. Alimentos frescos y con un nivel de grasa adecuado son muy importantes.
2- ESCUCHAR MÚSICA ANIMADA
Cuando damos un paseo debemos recordar llevar una música que mantenga el ritmo y sea animada, ya que así nos dará una energía extra y un gran entusiasmo.
3- USAR PERFUMES FRESCOS
Los perfumes frescos son esenciales a la hora de aportar fuerza y energía a nuestras vidas, ya que nos animan y nos llenan de una fragancia embriagadora que nos hará verlo todo mejor.
4- CAMBIAR DE LOOK
A veces un cambio de look nos viene perfecto para afrontar ciertas situaciones en la vida. Además, romper con un estilo habitual y saltarse la rutina nos ayudará a sentirnos más optimistas.
5- DOS TAZAS DE TÉ VERDE AL DÍA
Además de tener efectos positivos para el organismo, como la protección del corazón y ayudar contra el cáncer, el té verde es estimulante, así que nos ayudará para no estar decaídos, y ver la vida de otro color.
6- HACER DEPORTE
Para tener energía es necesario hacer deporte regularmente, ya que hace que nuestro organismo libere endorfinas y adrenalina, originando placer e incluso euforia. Ayuda a liberar tensiones y a dormir mejor. No hace falta que sea una cosa aburrida, cada uno debemos darle el toque que creamos necesario para hacerlo atractivo.
7- LAS VITAMINAS PUEDEN AYUDAR
A veces hay que tomar vitaminas para mantener la energía, ya que el estrés del trabajo y de las obligaciones familiares y sociales puede acabar agotándonos. Unas vitaminas nos ayudarán a evitar estas situaciones de cansancio.
8- TOMAR MIEL
La miel es un alimento energético ya que tiene alrededor de 300 kilocalorías por cada 100 gramos, y que nos puede dar un pequeño empujón de energía en según qué situaciones.
9- MASAJES
Un masaje nos puede ayudar a relajarnos y a eliminar tensiones acumuladas en ciertas zonas del cuerpo, como la espalda o los hombros.
10- UN POCO DE CHOCOLATE
El chocolate, en pequeñas dosis, contiene antioxidantes con muchos beneficios para la salud y que, además, nos dan mucha energía. Pero, ¡cuidado!, no debemos pasarnos, ya que también contiene mucho azúcar.
No hay que olvidar que todas estas claves no sirven para nada si no tenemos una actitud positiva frente a la vida. Ésta es la clave más importante para tener una vida llena de energía y de vitalidad.
LIPOESCULTURA O LIPOSUCCIÓN, ¿SON LO MISMO?
A menudo nos hallamos ante pacientes que necesitan reducir acúmulos de grasa en ciertas zonas del cuerpo que se presentan rebeldes. Por norma general son personas que han llevado a cabo algún tipo de dieta sin conseguir eliminar el exceso de grasa y que tienen claro que desean someterse a una intervención de cirugía estética. Sin embargo, les asalta una duda cuando intentan dilucidar qué tipo de intervención es la más adecuada para su problema: ¿liposucción o lipoescultura?
La respuesta es tan sencilla como contundente. Lipoescultura y liposucción son términos sinónimos, puesto que estamos definiendo un mismo procedimiento quirúrgico basado en la extracción de la grasa mediante cánulas y la utilización de anestesia durante la operación. Así es que el uso de una u otra palabra no debe confundirnos. Algunos cirujanos prefieren emplear el término liposucción cuando se habla de la extracción de grasa de partes del cuerpo como brazos, papada o tobillos, y lipoescultura cuando quieren referirse a la extracción de grasa del abdomen, cintura o piernas. Pero insistimos: son lo mismo y responden a la misma técnica quirúrgica.
Tanto es así que en la SECPRE – Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética – se tratan ambos términos como sinónimos. Una vez despejada la duda, lo que interesa tener claro es que liposucción / lipoescultura no son un tratamiento de la obesidad, ni sustitutos a la pérdida de peso, sino como ya hemos citado un método para retirar acúmulos localizados de grasa que no responden ni a la dieta ni al ejercicio.
La técnica
Mediante esta técnica se aspira la grasa de distintas partes del cuerpo: caderas, muslos, rodillas, tobillos, brazos, abdomen, cara, entre otras. Con frecuencia es complementaria a otras intervenciones como el estiramiento facial o la abdominoplastia. Normalmente, la liposucción se realiza con anestesia local y sedación, pero cuando se trata de casos muy extensos se lleva a cabo con anestesia general.
La técnica, que siempre se realiza en un quirófano, consiste esencialmente en la aspiración de la grasa mediante la introducción de una cánula que está conectada a una máquina de vacío o a una jeringa especial. Una vez realizada la operación, se utilizará un vendaje compresivo o una prenda elástica según el área tratada. Es normal que aparezcan cardenales e inflamación de los tejidos en la zona aspirada.
Estrenamos web
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También podrás ver las características principales del Hospital Jaume I y del Hospital 9 d’Octubre y cómo llegar a ambos; nuestras últimas noticias y para concretos un poco más nuestro equipo.
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Este portal totalmente adaptado a las nuevas tecnologías 2.0., es más “social” y puedes acceder a nuestros medios sociales directamente.
Esperamos que os guste.
CIRUGÍA 2.0
El mundo es 2.0 y somos testigos de ello cada día. Ahora, y gracias a las nuevas tecnologías, la información fluye en grandes volúmenes y con mucha rapidez a través de la web, lo cual es todo un logro.
Qué duda cabe de que en el campo de la Cirugía Plástica y Medicina estética este hecho ha cambiado la forma de informarse de los pacientes que se interesan por una intervención determinada. El usuario es más autónomo en sus búsquedas. Puede elegir qué, dónde, cómo y cuándo buscar aquello que más le interesa. Y lo más importante: puede participar y dar su opinión sobre cualquier tema, lo que estimula el diálogo online.
Debemos aprovechar la oportunidad de poder comunicarnos por todas las vías posibles: redes sociales, página web, blogs, wikis, canales de videos… El “tú a tú” es más real y el usuario puede llegar a conocer muy bien la reputación de su médico, sus credenciales y, en definitiva, qué manos le van a tratar.
Así pues, la cuestión tiene más de positivo y estamos de enhorabuena. Podemos asistir a visualizaciones de operaciones en Youtube o Vimeo, podemos conocer las opiniones de otros usuarios sobre tal y cual clínica, sobre una u otra intervención en cualquier foro de medicina y salud.
En nuestra consulta nos dejamos llevar por los vientos a favor de la Web 2.0, pero sin navegar a la deriva. Siempre nos posicionaremos en aras del bienestar y la salud de los pacientes.
Ahora bien, no perdamos de vista el “qui” de la cuestión, pues, a menudo, como pacientes, ante las dudas o los pasos previos a la toma de decisión sobre una intervención, intentamos hallar en la red respuestas a todo.
No se trata de si las búsquedas se realizan mediante Yahoo, Google o Youtube… Lo importante no será el buscador que utilicemos, sino la fuente de la información, es decir, quién lo escribe. Y esto, en primer lugar, es lo que el paciente siempre tendrá que tener claro: una búsqueda responsable, con lógica y todo el sentido común del mundo.
Una búsqueda en Internet nos dará información pero no una respuesta médica directa como la que podemos hallar en la consulta de nuestro médico. Valga la Web 2.0 como espacio para compartir, intercambiar impresiones, comunicar. Facebook, Twitter, Tuenti, los blog…¡Son el invento del siglo! Pero consulta con los propios médicos, infórmate de primera mano en la consulta. Sé un usuari@ responsable y saldrás ganando.









